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Italia

Con una superficie de 302.073 Km², la República Italiana está situada al sur de Europa formando una península en su mayoría, en el centro del Mar Medite­rráneo. Limita al norte con Suiza, Austria y Eslovenia. Sus costas están bañadas por el Mar Adriático y el Mar Jónico al este, por el Mar Mediterráneo al sur y por el Mar Tirreno y el Mar de Liguria al oeste, igualmente limita al oeste con Francia.

La forma de Estado es una República parlamentaria. Es miembro y fundador de la Unión Europea desde el 25 de marzo de 1957. Está dividida administrativamente en 20 Regiones, que incluyen las islas de Sicilia y Cerdeña. Estas regiones están divididas a su vez en provincias y municipios. El total del país tiene 60.589.445 habitantes (2017). Su capital es Roma, con casi 3 millones de habitantes. Otras ciudades importantes son Milán, Nápoles, Turín, Palermo y Génova.

La lengua oficial es el italiano. Son cooficiales otros idiomas como el alemán y el francés en las regiones en las que se usan. Aun cuando no existe una religión oficial, la gran mayoría de la población es ca­tólica.

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GEOGRAFÍA BÁSICA

Comparte al norte la cordillera de los Alpes con los países que hace frontera, con importantes alturas como el monte Cervino (4478m) y el Monte Bianco (4807m) en la frontera entre Italia y Francia. El río Po discurre por la Llanura Padana o valle del Po, entre los citados Alpes y los montes Apeninos. Estos últimos forman el eje principal de la península italiana ya que la recorren en su mayoría. En la isla de Sicilia está ubicado el volcán Etna. Esta isla está separada de la Italia peninsular por el estrecho de Messina. 

UN POCO DE HISTORIA

En la actual Italia, se han desarrollado muchas culturas y civilizaciones como los nuragas, etruscos, griegos y romanos. Los romanos a mediados del siglo VIII a. C. crearon una civilización que se extendió desde Constantinopla a la península ibérica en el momento de mayor esplendor, teniendo su centro en la ciudad de Roma. Teodosio I el Grande dividió el imperio entre sus dos hijos, otorgando a uno el Imperio romano de Oriente (Constantinopla) y al otro el Imperio romano de Occidente. Las invasiones bárbaras pondrán fin al Imperio Occidental en 476, año considerado como el comienzo de la Edad Media. Estos barbaros fueron principalmente los ostrogodos y después los lombardos.

Más adelante se forman republicas entre los siglos X y XIII de territorios con acceso al mar con mucha actividad comercial que consiguen una gran prosperidad económica. En especial Génova, Venecia y Pisa. Al llegar la era moderna, la actual Italia está conformada por los Estados Papales, el Reino de Sicilia y una serie de ciudades estado y en las que eran comunes las guerras entre ellas que tras varias décadas dieron lugar a Milán, Florencia y Venecia.

El Renacimiento fue un periodo de florecimiento de las artes y ciencias, originado en Italia y extendido posteriormente por casi toda Europa, que acabó  a mediados del siglo XVI debido a las Guerras Italianas (1494-1559) provocadas por la rivalidad entre Francia y España. Las ciudades estado estuvieron bajo dominación inicial de España (1559-1713) y posteriormente de Austria (1713-1796). Napoleon invade el norte y se crea el Reino de Italia, al dictado del Imperio Francés. A la vez el sur lo gobierna Joaquín Murat, cuñado de Napoleón, coronado como rey de Nápoles. En 1814 el Congreso de Viena restauró la situación del siglo XVIII.

Tras la unificación nacional italiana (1848-1870) liderada por Víctor Manuel II, se coronó Rey de Italia en 1861. Fue conseguida con la participación de los nacionalistas italianos y los pro-monárquicos leales a la Casa de Saboya. Durante este periodo Italia comprendía territorios en África oriental y en Libia principalmente. El periodo desde 1922 hasta 1943 gobierna el Partido Nacional Fascista de Benito Mussolini que desaparece al terminar la S.G.M. tras celebrarse un referéndum en 1946 en el que salió ganador el sistema republicano, proclamándose el 2 de junio de 1946  la República Italiana, sistema que conserva actualmente.

Vio nacer tanto el Humanismo como el Renacimiento que se extenderían por todo el continente europeo. Roma, la capital, ha sido durante cientos de años el centro cultural y político de occidente. Dentro de la ciudad se encuentra el pequeño estado del Vaticano sede universal de la iglesia Católica y lugar de residencia del Papa.

 

EL TABACO

El tabaco llega en 1565 desde Portugal a la actual Italia de la mano del cardenal Prospero Publicola Santacroce (1514-1589), nuncio papal, que tuvo intereses relacionados con el comercio del tabaco. El mismo mostró las semillas al Papa Pío IV quien les pidió que las cultivaran. Por otro lado, el obispo Nicolò Tornabuoni, embajador de Toscana en la corte francesa y delegado del papa Gregorio XIII, llevó también semillas de tabaco a su tío que era obispo de Sansepolcro. Desde allí, la planta se extendió hasta Marche siguiendo a los monjes de la abadía de Chiaravalle en Cistercenis, y al valle de Brenta a través de los monjes benedictinos.

En un pequeño territorio de apenas 300 hectáreas, la República de Cospaia, perteneciente al Gran Ducado de Toscana, surgida en 1440 por un error topográfico de los cartógrafos del papa Eugenio IV que concedieron la tierra de Sansepolcro a este ducado, en la actual ciudad de San Giustino, el cultivo del tabaco encontró un gran desarrollo, al punto de convertirse en el principal ingreso de sus habitantes al vendérselo a los estados vecinos.

 En el siglo XVII el tabaco era de uso muy común en Italia. El médico Domenico Ravicio en 1628 publico un tratado científico acerca de las "virtudes y facultades del tabaco" a la que llamaba “Herba Regina”. A final de este siglo en el 1700, el también médico Bernardino Ramazzini de la Universidad de Padua publicó el tratado monumental sobre las enfermedades del trabajo, “De morbis Artificum Diatriba”, en el que incluyó un capítulo dedicado a los trabajadores de las fábricas tabacaleras, haciendo constancia que el tabaco formaba parte del gasto diario de las familias, su consumo era en forma de polvo y era popular entre hombres, mujeres e incluso adolescentes. Siendo menos perjudicial que inhalar humo o masticar las hojas. Así mismo describía las 53 enfermedades que podían padecer los trabajadores de estas fábricas. La medicina de la época intentaba razonar el consumo de polvo de tabaco argumentando que al estornudar se despejaba la cabeza evitando ciertos tipos de ceguera, problemas de visión y vértigos entre otras ventajas. 

Al incrementar su cultivo y consumo, muchas naciones vieron una forma de llenar las arcas del estado vía impuestos. Durante el siglo XVIII los diferentes sistemas fiscales de la mayoría de los países se transformaron en monopolios, estableciendo zonas de cultivo, variedades a utilizar, precios de los productos y la obligación de los agricultores de vender la cosecha al estado o a determinados organismos. En Italia se afianzó solo en el siglo XVIII en la zona de Benevento, debido a la actividad de las órdenes religiosas locales, y continuó el avance al sur, hacia Puglia, tras la construcción de una gran fábrica de tabaco en Lecce. Pero el Monopolio implantado en Italia, como en España, Austria, Portugal o Francia, aunque permitía gestionar la industria del tabaco y ayudaba a obtener beneficios rápidamente, perjudicaba al libre comercio que tan buenos resultados dio en países como Bélgica o Suiza. 

En el siglo XIX, el cultivo de tabaco se expandió hacia otras regiones. En 1826, la República de Cospaia fue anexionada a los Estados Pontificios tras acuerdo entre el Papa y el Gran Ducado de Toscana, si bien continuó con el privilegio del cultivo del tabaco. El cultivo se extendió hasta el valle del Alto Tiber.

Los ingresos por el tabaco eran tan altos cuando Italia se unió en 1861 que al año siguiente el gobierno crea el Monopolio Estatal de Tabacos con la promulgación de la ley de 13 de julio de 1862, pasando a controlar el cultivo, la producción, la fabricación, la importación y la comercialización de todo producto relacionado con el tabaco, de esta forma pasa a asegurarse unos ingresos muy importantes para las arcas del estado. En este momento hay 14 fábricas tabacaleras repartidas por ciudades como Lecce, Milán,  Bolonia, Nápoles,  Florencia, Torino, Módena, Parma o Cagliari entre otras. Estas fábricas produjeron diferentes variantes de picadura de tabaco, cigarros, cigarrillos y rapé. Igualmente el estamento monopolista, comenzó a producir productos para la protección de cultivos a base de nicotina para el control de insectos y jabón a base de nicotina. Todas estas fábricas estaban obsoletas ya que inicialmente su cometido no era del sector tabaco, por lo que a finales de siglo comenzaron a construirse fábricas en zonas clave del país, bien comunicadas y  específicas para la producción tabaquera, en especial cigarrillos, que empezaban a tener más demanda. Estas se levantaron en lugares como Lecce, Milán, Venecia,  Nápoles o Bolonia.

A principios del siglo XX, por todo el país, había 17 fábricas pertenecientes al monopolio para productos terminados además de numerosas empresas privadas y cooperativas dedicadas al  primer procesamiento de tabaco. El 8 de diciembre de 1927 se produce la promulgación del real decreto (Hay que recordar que por esta época Italia es un reino) por el que se crea la Administración Autónoma de Monopolios Estatales, que dependiendo del  Ministerio de Economía tenía como objetivo gestionar los monopolios del tabaco y de la sal. En julio de 1998 se creó el Ente del Tabaco italiano (ETI) heredero del anterior monopolio, que fue subastado en el año 2004 y comprado por la BAT. En aquellos momentos existían en Italia 16 fábricas de cigarrillos y 2 de cigarros.

Desde su aparición, el tabaco “sufrió” infinidad de leyes relacionadas a su explotación comercial. Pero no siempre tuvo el beneplácito de su cultivo a tal grado que el Papa Urbano VIII y el Papa Inocencio X prohibieron que se fumase dentro de las iglesias bajo la pena de excomulgar a quienes usasen tabaco dentro de ellas. Las innumerables prohibiciones en los diversos estados de la península italiana nunca lograron detener el uso del tabaco, y su producción estuvo casi siempre sujeta a reglas especiales por parte de los gobiernos o bajo un régimen de monopolio.

TABACOS ORIENTALES

Las condiciones favorables de clima y suelo favorecieron que los tabacos orientales se desarrollaran rápidamente en muchos paises. En los últimos años del siglo XIX, llegaron a Italia. Sin embargo las primeras plantaciones de tabaco oriental que se experimentaron en varias regiones, dieron resultados negativos. 

Más adelante, entre 1890 y 1898 se volvieron a realizar plantaciones. Los cultivos se realizaron bajo la dirección del Prof. Orazio Comes, famoso autor de estudios sobre el cultivo del tabaco y la filogenia. 

Estos se llevaron a cabo en Puglia, Sicilia y Cerdeña (Vizzini, Alessio, Poggiardo, Lecce, Jesi, Sassari, Palermo Barcellona Pozzo di Gotto). 

Las variedades cultivadas han sido numerosas: Xanthi , Herzegovina , Porsutcian, Tsebelia , Perustitza, Samsun, Trapisum, Plovdiv Ova, Zihna, y otra. 

En Lecce Salento en 1890 se introdujeron las variedades orientales Xanthi Yaka y Herzegovina, Macedonia , y de dall'Erzegovina, con resultados positivos. Un factor de éxito en el este de Lecce Salento era la tierra que es piedra caliza en la mayoría de los casos, de poca profundidad, pero más adecuado para el cultivo del tabaco oriental.

En la actualidad las variedades de tabacos orientales cultivadas son el Xanthi Yaka, natural de Grecia , la Perustitza, originario de Bulgaria , Herzegovina , originario de la antigua Yugoslavia, y Samsun , natural originalmente de Venezuela. La producción de oriental, por las limitaciones de la Comunidad Europea, ha experimentado una reducción gradual desde 1986. 

El tabaco levantino (que es como también se denomina en italia) se cultiva principalmente en Puglia (84% de la superficie y el 87% de la producción total de oriental), en particular en la provincia de Lecce . Plantaciones más pequeñas están en Abruzzo, Campania y Sicilia. 

La variedad Herzegovina es Oriental y se introdujo en Italia en 1893 en Lecce, plantándose experimentalmente en diferentes regiones y realizándose diferentes selecciones, adaptándola a diferentes condiciones ambientales en las zonas de cultivo en Italia. A principios de los 70 la producción de Herzegovina fue del 35% de la producción total de tabaco Oriental de Italia. El aumento del consumo de cigarrillos de liga americana, y la reducción en el consumo de cigarrillos de mezcla oriental dio lugar a la disminución progresiva de la producción de tabacos orientales en Italia. Sólo en los últimos años ha habido una reanudación del cultivo concentrándose en la provincia de Lecce. Es por ello que la denominan Erzegovina Lecce en italiano. 

La planta llega a 1 m de altura. Las hojas son sésiles, ovadas y curvadas, insertándose en el tallo en ángulo agudo muy cerca unos de otros. La planta produce hasta 35 hojas. Las flores son de color rosado. Exige un clima cálido-seco, con algo de lluvia en primavera y verano. Prefiere los suelos de textura media con fertilidad media. Se limita la fertilización ya que a dosis altas tienen un impacto negativo en la calidad del producto final. El trasplante en el campo se lleva a cabo entre los meses de abril y mayo, cuando las plantas son lo suficientemente fuertes. Se trasplanta con una separación de 50 cm x 20 a 25 cm. El método preferido de recogida de las hojas es el cebado, generalmente en una etapa temprana de la maduración. Para completar la recolección, por lo general toma 4-5 pasos. Después del curado al sol , se produce una fermentación natural de alrededor de 15 días. Las hojas secas y fermentadas son de un color amarillo brillante. La textura de la hoja es fina, suave y flexible. El aroma es muy débil, casi neutro. Tiene una buena combustibilidad. Su contenido en nicotina es bajo. El Herzegovina se utiliza sobretodo en los cigarrillos (mezcla generalmente oriental). 

Aunque el cultivo de tabaco se extendia por casi toda la Península, el 98% del tabaco se producia en siete regiones; casi la mitad de la producción italiana se concentraba en Campania, tercero en Umbría y Véneto. Sin embargo no son buenos tiempos para el tabaco oriental en Italia. La antigua fábrica de tabaco de Spongano (Lecce), 9.000 m2 se transformo en un centro de cine y televisión con estudios de sonido, oficinas de pre y post-producción, etc. Desde 2009 han desaparecido la mayoría de las zonas de cultivo oriental de Italia. Por contra si aumenta la importación de este tipo de tabaco.

ZONAS DE CULTIVO

En Italia los principales tipos de tabaco que se cultivan son: 

El cultivo del tipo Virginia se concentra sobre todo en el Véneto, la Toscana y el valle del Alto Tiber.

El tabaco tipo Burley curado al aire es en Italia de gran importancia, al punto de ser el sexto productor mundial después de Malawi, Brasil, Estados Unidos, Mozambique y Argentina. Se cultiva principalmente en Campania. Es típico del área alrededor de Caserta. Este tabaco se usa solo en la producción de mezclas para cigarrillos de estilo americano.

Tabaco oscuro curado al aire, Paraguay y Havanna, cultivado principalmente en Véneto y Campania.

Tabaco oscuro curado al fuego, Kentucky, que se cultiva principalmente en Campania, Umbría y Toscana. Es típico del valle del Tiber. Este tabaco se utiliza principalmente para la producción de cigarros y de trapo cortado. Hay quien considera La Toscana como la cuna del mejor tabaco de Kentucky. Se introdujo su cultivo en 1891.

Otras variedades autóctonas que se cultivaron o cultivan actualmente son: Levantine, Moro di Cori, Nostrano del Brenta, Salento, Brasil Benevento, Brasil Exótico, Seco de Cerdeña, Spagnuolo Comiso.

CIGARROS ITALIANOS

Hay una serie de cigarros elaborados en Italia que adquirieron fama mundial aunque en diferente grado. Entre ellos destacan los toscanos cuya fama perdura y otros que lo hicieron en diferentes momentos de la historia. Entre ellos están Brisago, Branca, Cavour y Napolitano.

- Brisago: Ya se elaboraba a mediados del siglo XIX en la zona del Véneto italiano y en Austria. Recibía diferentes  denominaciones según el país de consumo, Alla paglia en Italia o Virginier en Austria o Alemania. Normalmente lleva una capa de tabaco Virginia y una hebra de paja que lo atraviesa longitudinalmente y que debe retirarse antes de fumarlo quedando un canal de aire, incorpora una boquilla de paja.

- Branca: Era un cigarro de porte pequeño tipo cigarrito.

- Napolitano: Más corto que el toscano y de parecidas características elaborado en la región de la Campania se consumía al principio del siglo XX al igual que los cigarritos Branca.

- Cavour: De formato análogo al habano, pero utilizando todo tipo de tabacos americanos y europeos se elaboraba en la región del Piamonte. Ya se consumía en el último cuarto del siglo XIX. Su nombre es en homenaje al Conde de Cavour.

- Toscano: Es sin duda el rey de todos los cigarros italianos y el único gran superviviente hoy en día. Es pequeño y compacto además de ser seco por lo que no tiene los problemas de otros cigarros frescos convirtiéndolo en un cigarro cómodo para llevarlo en los bolsillos sin riesgo de roturas. Tiene forma de doble cono con su centro más abultado y con los extremos cortados. De superficie irregular, pueden observarse las nervaduras de las hojas. Para su elaboración se utiliza hoja de tabaco del tipo Kentucky cultivado en Italia si bien la capa es de tabaco importado de Estados unidos por ser hojas más grandes que son más apropiadas para el acabado del cigarro. La casualidad quiso que en 1815 tras un gran aguacero, quedasen mojados una buena cantidad de paquetes de hojas prensadas de tabaco Kentucky en el patio de una fábrica de tabaco de Florencia. Las hojas fermentaron pero para poder aprovecharlas las dejaron secar. Al secar tenían un fuerte olor por lo que optaron por volver a fermentarlas y dejarlas secar lentamente. Posteriormente se elaboraron con ellas unos cigarros de bajo precio destinándolos a personas de bajos recursos. Contra todo pronóstico tuvieron una gran acogida incluso en personas de mayores recursos pues su sabor era más intenso que el habitual. De este modo se adoptó en Florencia este modo de fermentar las hojas a nivel industrial. Pronto se fue imponiendo este método con variaciones en otros lugares de Italia, como Nápoles donde se elaboró el Fermentado Forte o napolitano. Con más de doscientos años de historia en la actualidad sigue en continua evolución. El toscano pasó de ser un cigarro de minorías a ser el más popular de todos los cigarros italianos, además de ser el más vendido de Italia.

ACTUALIDAD DEL TABACO EN ITALIA

El tabaco que se cultiva en Italia pertenece principalmente a los siguientes grupos:

El tipo Virginia,  se cura en naves con calefactores de aire caliente y es típico de las regiones de Véneto y Umbría. Este tabaco se usa mezclado en los cigarrillos tipo american blend, que son populares en Europa continental y en los Estados Unidos, o en los llamados cigarrillos Virginia, populares en China, Japón, el Reino Unido y países de la Commonwealth.

El cultivo de tabaco Burley ha representado y representa para muchas áreas de Campania y, en concreto, en la provincia de Caserta, una fuente de ingresos realmente importante y absolutamente necesaria en muchos casos, por ello, en la Campania su cultivo es de carácter familiar en la mayoría de los casos, siendo vital socioeconómicamente hablando. El de este tipo de tabaco, es un cultivo que requiere una gran cantidad de mano de obra, por lo que da trabajo a muchas personas.

En Italia, este tipo de tabaco se introdujo en 1891, llevándose a cabo un experimento en Nola y en Sarno (Campania). En los años siguientes se cultivó en otras zonas y fue muy buscado por los productores por su alta productividad y facilidad de cuidado. En 1906, no encontrando uso este tipo de tabaco se dejó de cultivar. Hubo que esperar a 1925 para reanudar su cultivo, aprovechando los nuevos gustos de los consumidores, especialmente después de la gran guerra, hacia los tabacos de curtido estadounidenses basados en Virginia y Burley. El monopolio italiano saco a la venta un cigarrillo en 1933, The Three Stars, de sabor americano, contenia mezclas de Burley, Bright Italy y otras razas como la Levantine. Su éxito provocó el aumento de las áreas cultivadas en Burley. Con el tiempo se obtuvieron dos variedades de Burley, el B. Great Income  y el B. Giuseppina de alta resistencia a la podredumbre radical. A principios de los años 60 con la aparición del moho azul (Peronospora tabacina ) se produjo una gran destrucción al norte de Italia de los cultivos de Burley y de Virginia Bright. Al año siguiente las condiciones climáticas hicieron que se extendiese por toda Italia a todas las variedades. Desde entonces se han buscado obtener variedades resistentes.

El continente europeo en conjunto es el quinto productor mundial de tabaco. Italia como tal país, ocupa la posición décima de productores mundiales detrás de China, Brasil, India, Estados Unidos, Malawi, Indonesia, Argentina, Pakistán y Zimbabue. En el ranking europeo, es Italia el principal productor, siendo Bulgaria el segundo y seguido de España, Polonia, Grecia, Francia, Croacia, Hungría y Alemania. La producción italiana actual es de alrededor de 50.000 toneladas de hoja, con una extensión de cultivo de alrededor de 16.000 hectáreas. 

Son trece países de la U.E. cultivan tabaco, principalmente en Italia, Bulgaria, Polonia, España y Grecia.

En el año 2009 Italia producía 119.000 Toneladas, más del doble que el segundo productor que era Bulgaria. Esta producción italiana representaba el 1,7 % del total mundial. El cultivo de tabaco ahora se realiza en 9 regiones, desde el norte hasta el sur de la península, el 97% del tabaco se cultiva en solo 4 regiones; Campania, Umbría, Véneto y Toscana, en Italia se cultivan todas las variedades de tabaco, si bien,  los tabacos orientales han ido desapareciendo de los campos de cultivo italianos y se producen principalmente en Grecia y Bulgaria dentro de la UE.

Con datos actuales, Italia sigue liderando el cultivo de tabaco en Europa con 84.500 toneladas (37 % del total de Europa). Le siguen Polonia y España con el 22% y 17 % respectivamente. Los otros países productores de la UE, basados ​​en volúmenes, son Grecia (15%), Bulgaria (9%), seguido de Croacia , Francia ,Alemania y Hungría (entre 3% y 5%), las producciones más pequeñas se registran en Rumania y Bélgica.

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